lunes, 1 de agosto de 2011
Cotidiano
Hoy me levanté temprano a hacer una cola en el consultorio. Pero no era tal, habían dos personas en la fila, lo que me hizo estar feliz con el sistema de salud, por dos segundos, porque miré la fila de al lado que daba vueltas cual caracol que busca leche en polvo. Hace un frío no indecente ni odioso como el de otros días, pero sí me da flojera salir. La estufa está prendida, la leña es buena pero por la cresta que estaba dura para picarse. Suele suceder con otras maderas. O pieles. Escucho música que sólo tenga guitarras, sin caprichos no hay vacaciones. Y Silvio y Manuel son un buen capricho. En la tarde me juntaré con muchas mujeres, una está al lado y me hace feliz, dos están al frente y me hacen feliz -de otra manera, claro-. Hablé por teléfono con la cuarta y está satisfecha, más contento estoy. Las mujeres son importantes en mi vida. Citaría a Arjona pero apesta. Buenas tardes.
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