domingo, 24 de diciembre de 2017

TEA

Sí, debo tener un grado de trastorno espectro autista para haberlo hecho, pero ya hice un Excel pormenorizado de los eventos que ocurrieron en los últimos meses. Es la ridícula forma que tengo para poner las cosas en perspectiva, saber cuáles fueron los tiempos y comprender los procesos. Y concluyo que no tengo que ser tan duro conmigo mismo.
Dependiendo de la profundidad, hace poco más de un mes estábamos juntos. Hace dos estábamos más que felices. Hace poco más de una semana estuvimos viendo a Felo y comiendo humitas, yo no, pero sí.
No puedo exigirme tanto, si aún están esos pequeños gestos, aún la tensión está más que viva y sus ciclos siguen ahí, necesidad, olvido, necesidad y yo sigo atento a ambos, aunque no quiera.
No puedo pedirme así como así que pierda la esperanza, si terminamos cuatro veces y volvimos tres. Ha sido una locura, tan intensa que se extraña incluso el dolor, más que este silencio.
Estoy trabajando sí, en salir a flote, en dejarlo atrás. Pero no puedo ser tan severo. Dentro de todo, de cómo soy y qué hago siempre, he hecho lo que puedo. Y no puedo dejar de quererla, a ella y para mí, si ha pasado tan poco tiempo.

Me gustaría estar contigo en Año Nuevo. No pasará, pero creo en todas tus supersticiones.

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