domingo, 21 de enero de 2018

un día cualquiera

Y desperté en mi cama como siempre, miré por la ventana y  la vista no me parecía tan fea.
El aullar de Charles no me pareció tan molesto, incluso sonaba amistoso.
No fue tan malo ser adulto y las cuentas no parecieron tan absurdas.
Cautela, pero felicidad.


1 comentario:

Lo leeré, déle, escriba