martes, 17 de octubre de 2017

Fin del viaje

La Chío siempre ha tenido momentos de lucidez muy brillante, reflejo de su personalidad observadora y su inteligencia, creo yo. El otro día, después de varios minutos de digerir la historia de los últimos meses, sencillamente concluyó con un "ojalá encuentres la paz".
A lo mejor, el contacto continuo con la imbecilidad me ha hecho apreciar como un tesoro los momentos de su ausencia. Pero ninguno me había dicho eso.
Han sido las seis o siete semanas más intensas de mi vida, yo creo. Gobernado por las emociones, para probarme a mí mismo qué tan determinado puedo llegar a ser, he cruzado muchos límites y arrasado campos completos en búsqueda del galeón español con amapolas. El fin del viaje.
Soulflames, dijo arreglándose el pelo. Un absurdo, caótico para bien o mal.
Egoísta, weon mierda, dijo probablemente tipeando con ese gesto adusto. La embarraste, aún ahora.
El tiempo lo dejo fluir como si no valiera. Al garete en los rápidos, busco una roca para sentarme a mirar. Los remansos, la ansiedad y el teléfono que sólo vocifera acusaciones o calla verdades. Conexiones. Interconexiones. Desenredando esta historia, sin saber el fin.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo leeré, déle, escriba