Queriendo.
Escuchar, mi voz se me escapa, las palabras vienen hechas, corrientes de un manantial confuso, de orígenes disímiles pero con el mismo destino y tan ciertas como la verdad. La manía del cabello, siempre. Uno. Dos.
Te observo, te veo, me lleno, para estar un tiempo más, para completar el espacio, no tan breve como quisiera, pero que debo soportar.
La distancia es el precio de tus ojos.
El tiempo, más lento, presto, allegro. Andante. Iré.
A tocar tus ojos.
A vivir tu tiempo.
Queriendo.
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