Puede que no sean ciertos, puede que nunca hayan existido. O que no eran tan fuertes como se sentían.
Fuiste un puente. O las barandas del puente. O las luces naranjas, potentes, pero que no son el día. Por mucho que uno quiera.
Fuiste un norte, la idea fija para salir. Pero no el camino a seguir.
De un olvido al otro no hay escalas.
Sólo es uno el olvido. Lo demás es lo que hay que olvidar, tarde o temprano.
Sin querer.
Somos de olvidos desiguales, creo yo
ResponderEliminarque bonito que nunca haya existido
ResponderEliminarEsto no era para ti, en ningún caso. Qué mala imagen tienes de mí.-
Eliminarcada día empeora.
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