De escribir.
Quizás sobre un montón de cascos obreros arrumbados en un montón de escombros de una calle vacía. De un barrio casi fantasma, donde el silencio y el frío son alfil y rey del puerto, ahí te ves. De la angosta vereda de piedra o del ancho camino del mar. De los negocios cerrados, de la cafetería con asientos para verte mejor y una cazuela de ave más fanta en vidrio, gotas de aceite, cielo nublado. Un pedazo de historia, un mito, Ramón Unzuaga y su pirueta mágica conocida como "chilena", en un coliseo de forma extraña con su cañón de Naval. De la paloma que mira desde el tablón 2x2 de un recuerdo de techo, de un sueño de casa, en Bilbao. More than words, silba una calle larga y sin ciudad, sólo años.
Más que palabras. Camino por lo que queda del famoso puerto, parece que se siguiera moviendo la tierra, al compás 8.8. Pero su herida es sólo otra más, del largo caminar que es la vida de un pueblo. La vida es bella y en colores, cinco de la tarde, Talcahuano.
Ay Ilich, eso es como mi barrio antes de que tocaras el timbre pasado las 5 de la tarde. Qué casualidad.
ResponderEliminarTe quiero, gracias. Veo en cada espacio en blanco mi nombre, Ismaela.
PD :) No andes posando groseramente en las bancas de la U y te compraré un rico :)