lunes, 28 de marzo de 2011

Vuelvo

Posterremoto.

El diccionario de la Real Academia Española de la Lengua define esperanza
como el "estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos"

Se me cayeron los sabios lingüistas.
La esperanza no es un estado de ánimo.
Prueba de lo mismo es que a veces se puede estar al borde de lanzarse de un puente -histórico ya que bajo él se libró la batalla de Andalién en 1550- o al borde de lanzarse a la vida del vino y las pichangas felices, y en ambas se nos puede presentar como posible lo que deseamos.

De hecho, es muy posible que lo más difícil no sea mantenerla.
Sino matarla.

Pero, me siento feliz ahora. Eso hay que decirlo. Estoy feliz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo leeré, déle, escriba